Harris

Naomie Harris es una de esas actrices de las que te enamoras no solamente por su belleza, sino también por su talento, amabilidad y la energía que desprende.

Yo me enamoré de ella hace ya un par de años. Justo cuando había terminado sus estudios en la elitista y prestigiosa universidad de Cambridge, Danny Boyle se fijo en ella para aparecer en 28 días después, una muy recomendable cinta que muestra un Londres posapocalíptico. Seguidamente apareció en dos entregas de Piratas del Caribe encarnando a una astuta y cautivadora hechicera con poderes de vudú. Sin embargo, fue en 2012 cuando Harris volvió a aparecer en mi radar: esta vez interpretando a Moneypenny, ex agente de campo y secretaria M, en Skyfall. En 2015 acompañó a Bond por segunda vez en Spectre y lo hará de nuevo el año que viene en Sin tiempo para morir, supuestamente la última cinta de Craig como 007. Harris tiene el honor de decir que la suya es la primera Moneypenny en ser honrada con un nombre (¡Eve!) en lugar de ser sólo Miss Moneypenny, y también fue ella quien alentó a la prensa a dejar de usar el término “Chica Bond”  y utilizar “Mujer Bond”.

El estrellato de Harris, sin embargo, fue tardío y no llegó hasta 2016, habiendo ya cumplidos sus cuarenta años. No porque no hubiese trabajado lo suficientemente duro hasta entonces. Fue gracias a una conmovedora cinta independiente y de poco presupuestoMoonlight, que ganó el Oscar a Mejor Película (arrebatando, literalmente, la estatuilla dorada a la superproducción de Hollywood La La Land) y le valió a la londinense (entre muchos premios) una nominación a Mejor Actriz Secundaria. Naomie interpreta a la perfección a una desgarradora madre drogadicta. Lo más admirable es que por problemas de visado Harris tuvo que grabar sus escenas en solamente un par de días. Lo segundo más admirable es que lo hizo sin haber probado nunca una droga –de hecho, debido a su sanísimo y envidiable estilo de vida, ni bebe alcohol ni fuma. Es decir, pura interpretación consecuencia de mucha investigación y documentación, y de ser una de las mejores actrices del panorama internacional actual.

La actriz siempre ha tenido ofertas, pero desde esa nominación, el cambio fue radical. La nominación en sí fue, junto con la condecoración OBE otorgada por la Reina de Inglaterra ese mismo año, un verdadero sueño. Es casi irónico recordar que antes de Moonlight sólo había ido a la gala de los premios de la Academia en una ocasión, en la que llevó un vestido de Vivienne Westwood hecho de envoltorios de caramelos reciclados como protesta en contra del cambio climático, y seguramente esa noche no imaginó que volvería a pisar esa misma alfombra roja con una nominación.

Esta misma semana, día 25 de Octubre, se ha estrenado su nueva película: Black and Blue. Y esta es su cinta porque es la primera vez que Harris interpreta un papel protagonista: una policía novata en Nueva Orleans, Alicia, que tiene que equilibrar su identidad como mujer de color con su papel de policía cuando presencia que otros compañeros de profesión matan a un traficante. 

Dirigida por Deon Taylor y con Tyrese Gibson (Fast & Furious) en el reparto, Black and Blue tiene una enseñanza por la que la actriz decidió aceptar el proyecto en medio de un descanso profesional en el que estaba decidida a dejarlo todo para abrir salones de manicura en Londres ya sentía que había tenido suficiente de la industria cinematográfica. Harris espera que la película inspire a la gente a darse cuenta de que tiene mucho más poder del que piensa para lograr un cambio. Y lo más importante, que ese poder está en nuestro interior, así que cuando queremos cambiar algo en la sociedad, en nuestra familia, en nuestro circulo de amigos o donde sea, lo primero que tenemos que hacer es cambiar ese algo en nosotros mismos porque muchos cambios a nivel personal significan un cambio global que nada ni nadie puede parar. Ese es el mensaje: tú eres el cambio, levántate en contra de lo malo, de la corrupción, de la injustícuas. A nivel personal, me cuenta Naomie con su voz dulce, esta película le ha enseñado precisamente eso: a ser más poderosa.

¿Podría Moneypenny ser la nueva 007? Black and Blue demuestra que sí, aunque cuando se lo pregunté balbuceó y no pudo evitar soltar algunas risas. El tiempo lo dirá, imagino.