007 no es el único número

Hoy me tendrán que disculpar porque les voy a dar la lata con mi tema favorito: James Bond, conocido popular y mundialmente como 007. El primer párrafo de mi libro (el mejor regalo para Navidades incluso en junio, por cierto), James Bond: detrás del smoking, empieza así: «“Bond, James Bond”, con estas tres famosas palabras, en los cines de 1962, el mundo entero conoció a James, el personaje de cine más largo y posiblemente más querido de todos los tiempos. Sin embargo, fue en 1953 cuando leímos por primera vez esas palabras en Casino Royale, el libro.» Un poco de razón debo tener porque Dr No, la primera aventura del británico, se estreno hace ahora 57 años y, en 2012, Sir Roger Moore (el tercer afortunado en interpretar a Bond) escribió en su libro Bond on Bond que “más de la mitad de la población mundial ha visto al menos una de las películas.”

Resulta que “007” no es el único número importante en el mundo de James Bond. En total ha habido 6 Bonds y Moore era el que más días (5,118) había sido el agente secreto. Daniel Craig, sin embargo, le superó ayer sábado 18 cumpliendo los 5,119 días en el cargo, casi 14 años —una cifra que será mucho mayor cuando en abril de 2020 se estrene la que parece ser la última cinta de Craig, Sin tiempo para morir. La franquicia cinematográfica más longeva de todos los tiempos ha recaudado la exorbitante cifra de 14,615,097,292€ (no se preocupe si duda como leerla, no es el único). Solamente la aventura de 2012, Skyfall, obtuvo 1,091,845,582€, aunque Operación Trueno (1965), es aún la más taquillera al ajustar la inflación. 

Un total de 405 villanos han sido asesinados. Pierce Brosnan es, con diferencia, el Bond más sanguinario de todos: mató 135 enemigos en tan solo 4 películas. El Bond menos temido es, sin duda alguna, George Lazenby con la ridícula cifra de 5 muertos a sus espaldas. Aunque es comprensible teniendo en cuenta que el australiano sólo apareció en una película.

Y, claro, todos sabemos que las mujeres quieren estar con Bond: ha habido 58 encuentros románticos a lo largo de las veintitrés películas. Es gracioso pero que Lazenby sea el más afortunado, ya que tuvo 3 encontronazos de esos en su única película, Al servicio secreto de Su Majestad. Si la cifra les parece pequeña, ha habido, como mínimo, 78 Chicas Bond. Eso sin contar ni a Dame Judi Dench, quien aceptó interpretar a la jefa del Servicios Secreto porque su marido —el ya fallecido actor Michael Williams— “quería dormir con una Chica Bond” ni Naomie Harris, quien desde 2012 interpreta perfectamente a Eve Moneypenny. Hablando de ella, la nueva película de Harris, Black and Blue (se estrena el 25 de octubre), parece dejar claro que está lista para suceder a Craig, aunque cuando se lo dije el otro día balbuceó y entre risas de alabanza me dijo que “¡no podría suceder jamás a Dan!”

Bond ha consumido una amplia gama de tipos de brebajes, lo que indica que está feliz de beber lo que esté disponible. Sin embargo, muestra preferencia por los cócteles, incluyendo el Martini Vesper (“Tres medidas de Gordon’s [ginebra], una de vodka, media de Kina Lillet [vino francés aromatizado] y una peladura de limón. Agítado, no mezclado.”). Habiendo bebido 85 unidades de alcohol a lo largo de cuatro películas, el Bond de Craig es el más borracho de todos, con más de 21 unidades por película: 26 tragos en Casino Royale (2006) y 25 en Spectre (2015). Hace un par de años, un equipo formado, entre otros, por mi amigo el doctor Graham Johnson, concluyó que Bond tendría que haber muerto a los 56 años, como hizo su creador literario Ian Fleming. Debido a su salud, el escritor fue limitado por su médico a beber, como máximo, ochenta mL de licor al día, por lo que pidió al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentos (el escritor también trabajaba en el Gobierno) que determinara qué bebida era la “más pura”. Hablando de años, la edad de Bond es un misterio: en Moonraker afirma que le quedan ocho años para los 45, lo que significaría que tenía 37 inviernos en ese momento (77 en la actualidad). John Pearson en su biografía ficticia pero detalladísima, le da una fecha de nacimiento del 11 de noviembre de 1920 (cumpliría 98 tacos en menos de un mes), mientras que el estudioso de Bond, John Griswold, afirma que habría nacido el 11 de noviembre de 1921 y que las novelas de Fleming tienen lugar entre mayo de 1951 y febrero de 1964, cuando Bond tenía 42 años. Finalmente, la adquisición de un Bentley en 1933 significaría que ya cobraba un salario y retrasaría su edad de nacimiento a 1908 (este año habría necesitado muchas velas en el pastel, concretamente 111).

A medida que el rodaje de Sin tiempo para morir va llegando a su final y todos esperamos ansiosamente su llegada a los cines, este invierno puede ser un buen momento para mirar hacia atrás. Este año se celebra el aniversario de cuatro de esas películas: 50 años de Al Servicio secreto de su majestad (1969), 40 de Moonraker (1979, con Roger Moore), 30 años de Licencia para matar (1989, con el dos veces Bond, Timothy Dalton) y 20 años de El mundo nunca es suficiente (1999, con Pierce Brosnan, Judi Dench y una atractiva mujer fatal, Sophie Marceau).

Y lo mejor de esta franquicia es que no tenemos que preocuparnos (mientras James Bond siga siendo un hombre) porque si no nos han defraudado en 57 años, ¿por qué lo harían en los 60 por venir? No creo que nadie espere Misión Imposible 25 con el mismo entusiasmo que medio mundo espera Bond 25, titulada Sin tiempo para morir.